La partitura como comunidad / Jacob Wick

Este proyecto está conformado por un grupo de personas y será activo a partir de enero 2018.

 El grupo de trabajo en partituras no tradicionales será formado para encontrar una manera sistemática de ver, leer, componer, y hacer performances de partituras gráficas, textuales, o de otras materialidades.

Empezando en la mitad del siglo XX, varios artistas, músicos, coreográficos, y otros regresaron a la práctica anciana de hacer partituras de dibujos, de textos breves y sugestivos, y/o de acciones simples. Por el contrario del práctico de hacer partituras exactas, una práctica que empezó con la codificación de música en La Ilustración, las partituras “no tradicionales” fueron algo más libre, más democrático. Las partituras no tradicionales prometieron romper la jerarquía estricta de 1) el genio de compositor, 2) el virtuosismo de performer, y 3) la sumisión del público. La idea era que cualquier persona pudiera hacer un performance de una partitura no tradicional, porque la partitura es nada más un dibujo, un texto breve, la acción de comer un sandwich. La idea era que los performances pudieron ocurrir en cualquier lugar; y que en los performances la pared cuarta que separa el performance del público se desaparece y el público sería llevado desde gente sumiso esperando ser llevado al plano transcendente a gente activada, con agencia en su experiencia.

Desafortunadamente, la breve historia de las partituras no tradicionales no muestra mucho progreso. Idealmente, las partituras no tradicionales son más democráticos: cualquier persona puede hacer un performance de tres movimientos, cada uno en silencio (John Cage); o traer un acuario al zócalo y destruirlo (Yoko Ono). Sin embargo, la mayoría de gente no lo hacen. La mayoría de esas piezas pueden ocurrir en cualquier lugar y en muchas maneras. Sin embargo, la pieza silenciosa de John Cage usualmente ocurre en salas de concierto, y con los medios de movimientos de su performance más famoso, 4’33”; y la pieza de Yoko Ono del acuario queda atrapado como un poema en su libro Grapefruit.Ninguna de las dos ha cambiado en casi ninguna manera las relaciones sociales que producen partituras tradicionales. Podemos decir lo mismo sobre casi todo de las partituras no tradicionales que existen.

Hay muchas razones por eso. El grupo de trabajo en partituras no tradicionales empieza de una de esas: que la ausencia de reglas no garantiza libertad. El reto del grupo de trabajo sería encontrar una manera o sistema de ver, analizar, y hacer performances de partituras no tradicionales que sí puede garantizar, de alguna manera, que esas partituras son más democráticos o libres, que sí abordan actualmente la jerarquía compositor->performer->público y/o que convierten el público sumiso a un público activo.

Jacob Wick, 2018.

Presentación del grupo de trabajo y performance en Héctor, 8 de noviembre de 2018.